Durante estos días cerca de 50 procesiones saldrán a la calle para celebrar la Semana Santa en la capital maña. El número de cofrade en Zaragoza ha aumentado de forma significativa en los últimos años y cada vez son más las personas que deciden entrar a formar parte de una cofradía. Pero ser cofrade no es tarea fácil, es necesario invertir muchas horas de ensayos para preparar las procesiones y luego, cuando llega el día grande, los cofrades pasan muchas horas andando y aguantando sobre sus espaldas bastante peso.

Igual que un deportista que va a correr una maratón se prepara física y mentalmente para ello, un cofrade en Zaragoza debería hacer lo mismo. Salir en una procesión implica un nivel de concentración muy alto y una preparación física para no forzar el cuerpo. Por eso, se vuelve totalmente necesario cuidar el cuerpo durante las procesiones para evitar lesiones posteriormente.

Cómo evitar lesiones si eres cofrade en Zaragoza

  1. Preparar el cuerpo antes de la procesión, durante la misma y sobre todo, después, es fundamental para que el cuerpo no se resienta. Una hora antes aproximadamente, el cofrade debe empezar a preparar su cuerpo para la procesión haciendo trabajar a los rotadores y hombros principalmente. Realizar la circunducción hacia delante y atrás en los hombros y moverlos arriba y abajo, es la mejor manera de calentar la musculatura de esa zona. Esto es importante para poder aguantar mejor en los hombros el peso del instrumento o del paso que va a llevar en la procesión.
  2. Durante la procesión, es muy importante que el cofrade mantenga en todo momento una posición erguida, llevando el tronco activo, para evitar así que el peso del instrumento les lleve a flexionar el tronco. También es muy importante, llevar las escápulas atrás.
  3. Pero aquí no acaban los cuidados para evitar lesiones. Al terminar la procesión, es recomendable el estiramiento tanto de rotadores como del angular del omoplato, del trapecio y pectoral. Además, para favorecer el retorno venosos tras tantas horas de pie, es recomendable colocarse en la posición supino con el glúteo apoyado en la pared y las piernas estiradas. Una vez así, hay que tirar de las puntas. De esta manera, se estira la musculatura posterior de las piernas que tanto sufre, tras muchas horas de pie.

Todos estos ejercicios y estiramientos son necesarios para evitar diferentes lesiones. Las más frecuentes son: contracturas en la zona cervical, omoplatos y espalda, sobrecarga muscular en las cervicales y molestias en las piernas por estar tantas horas de pie y andando.

El equipo de fisioterapeutas de Sabáh Zaragoza está especializado en este tipo de lesiones. Si eres cofrade en Zaragoza y necesitas de los esfuerzos físicos que supone salir en procesiones de Semana Santa. ¡Consúltanos!

Si quieres, nuestro equipo de fisioterapia te cuenta en este vídeo cómo evitar las lesiones: