Ayer jueves 21 de junio dio comienzo el verano y con él empieza nuestra exposición solar. Para proteger la piel contra los rayos solares tu mejor amigo, sin duda, es el factor solar adecuado. Pero ¿realmente lo conoces bien? ¿sabes el verdadero significado del número de protector solar que aparece en los botes? Es importante conocer unas pautas antes de comenzar a tomar el sol en Zaragoza; para así evitar daños en nuestra piel.

Para empezar, es necesario saber que la crema solar no protege por igual a todo el mundo y su eficacia depende del tipo de piel de cada individuo. Aunque se calcula que el promedio normal hasta que la piel empieza a quemarse ante la radiación solar es de diez minutos, hay personas que sufren desde el minuto uno, mientras que otras aguantan hasta veinte sin enrojecerse. Por eso, los expertos de Sabáh Zaragoza indican que “es fundamental ser consciente del nivel de sensibilidad al sol que tiene cada uno para evitar daños en la piel, muchos de ellos irreversibles”. De esta forma, evitaremos que se produzca cualquier daño en nuestra piel tras tomar el sol en Zaragoza.

A este índice se le llama fototipo y permite definir la capacidad de la piel para el bronceado y saber cómo va a reaccionar la epidermis ante los rayos del sol. Existen seis fototipos diferentes, según la clasificación de Fitzpatrick. Cuanto mayor es el valor (6), la piel genera melanina con más facilidad y en mayor cantidad, propio de una tez oscura, que no tiene pecas y nunca se quema. Por tanto, el fototipo 1 corresponderá a pieles muy pálidas que nunca se broncean y suelen quemarse frente a la exposición solar. Los centros especializados en belleza, como Sabáh, disponen de tecnología adecuada para poder indicar con exactitud este índice a través de diagnósticos personalizados, en este caso gratuitos.

Una vez descubierto el tiempo que tarda nuestra piel en quemarse, es hora de elegir el bote de crema adecuado. Pese a lo que muchos creen, el número de factor de protección solar (FPS) de los envases indica el total de minutos que la piel está a salvo de las radiaciones solares, siempre dependiendo de cada fototipo. Calcularlo es tan sencillo como multiplicar el número de protector solar por los minutos que resiste nuestra piel al sol. ¡Et voilá! Por ejemplo, si tardamos 10 minutos en quemarnos y utilizamos una protección solar de 15, nuestra piel estará protegida durante 150 minutos (10×15).

Precauciones antes de tomar el sol

Identificar el fototipo de nuestra piel y elegir el factor solar adecuado, es solo el primer paso para conseguir una piel bronceada sin quemaduras. Los expertos de Sabáh también recomiendan seguir una serie de pasos para proteger la piel adecuadamente: evitar tomar el sol en las horas centrales del día, aplicarse la crema solar 20 o 30 minutos antes de la exposición, utilizar siempre gafas de sol y proteger debidamente el cuero cabelludo, ya que es una parte del cuerpo que olvidamos y suele sufrir quemaduras.

Además, es muy importante hidratar la piel con las cremas adecuadas y realizar una exfoliación por todo el cuerpo tras tomar el sol en Zaragoza. De esta manera, podremos reparar el impacto nocivo que el sol ha provocado sobre la  piel y evitar así  las manchas. Y en el caso de que ya se haya ha producido la quemadura, debemos cuidarla para minimizar el daño aplicando geles calmantes varias veces al día y bebiendo grandes cantidades de agua.