La peor cara del verano suelen ser las manchas que el sol puede producir en nuestra piel. Estas manchas suelen aparecer, principalmente, en las zonas más sensibles como el rostro, el escote, las manos, etc.  Las manchas aparecen en nuestra piel como una reacción del cuerpo ante los efectos del sol. También suelen aparecer debido al exceso de exposición y el paso del tiempo.  Hoy en nuestro blog, o damos unos cuántos trucos para evitar este tipo de manchas este verano y cómo cuidarlas en el caso de que ya hayan aparecido.

Más del 60% de las manchas que aparecen en nuestra piel son consecuencia de una inadecuada exposición solar. Muchas veces, los mecanismos de producción y distribución de melanina producen pequeños “grumos” de pigmentos muy bien localizados. No debemos confundirlos con las pecas de origen genético, las cuales también se intensifican y multiplican cuando tomamos el sol. Las pecas suelen aparecer en multitud y son más pequeñas. Sin embargo, las manchas solares son de mayor tamaño y aparecen de forma localizada. Por otro lado, también debemos tener en cuenta en qué momento aparecen estas manchas en nuestro rostro. Por ejemplo, si estamos en un período de maternidad, puede que estas manchas sean producidas por cambios hormonales y no por la exposición solar. Este tipo de manchas suelen desaparecer los meses posteriores al parto, aunque debemos tener cuidado y tratarlas debidamente para que no se queden en nuestra piel. Las manchas solares suelen ser bastante regulares y suelen aparecer en las partes más expuestas del rostro: mejillas, frente y labio superior. Aunque también pueden aparecer en otras partes del cuerpo como el escote o las manos.

Para evitar este tipo de manchas hay que ser precavido y hay que protegerse bien de los efectos del sol:

  • En primer lugar, hay que proteger debidamente la piel durante y después de la exposición solar. Hay que usar una crema solar que se adapte a nuestro tipo de piel y nos proteja completamente de los rayos UVA y otros factores. Además, debemos aplicarnos la protección solar a menudo mientras estamos expuestos al sol, sobre todo después de bañarse o de secarse con la toalla. Esto frenará la aparición de manchas en las zonas más sensibles de nuestro cuerpo como la cara, escote y manos.
  • Después de la exposición solar, debemos hidratarnos la piel con un aftersun o crema hidratante que se adapte a nuestro cutis. La piel sufre al estar expuesta al sol, por eso debemos cuidarla también después ya que suele sufrir una deshidratación.
  • Tal y como indican los expertos de Sabáh Zaragoza, conviene reducir el tiempo de exposición al sol o descansar a la sombra durante los periodos que se está expuesto a los rayos del sol.

En Sábah Zaragoza somos especialistas en el cuidado de la piel. Hacemos un seguimiento personalizado del estado de tu piel y de los tratamientos que mejor se adaptan a tus necesidades. ¡ Ven a conocernos, visita nuestra web o contáctanos!