Todos sabemos que la alimentación es uno de los pilares fundamentales para llevar una vida saludable. Lo que comemos influye fuertemente en nuestro estado de salud y también en la forma física. Por eso, es importante qué comemos y cómo lo hacemos para prevenir y controlar el estrés. Existen alimentos cuya composición nutritiva ayuda en gran medida a reducir los síntomas que aparecen cuándo estamos estresados.

El sistema nervioso se vuelve vulnerable cuando nuestra dieta no es equilibrada, ya que, en este caso, no hay un buen funcionamiento de las diferentes células nerviosas. Por eso, es importante encontrar el equilibrio en nuestra alimentación diaria. Una dieta variada, rica tanto en carnes como en pescados a la plancha o cocidos, frutas, verduras, legumbres, cereales y frutos secos, es fundamental para tener una buena salud mental.

Además, según diversos estudios, la alimentación influye directamente en el comportamiento que desarrolla una persona ante una situación de estrés. En definitiva, una dieta equilibrada hace que nos sintamos mejor y también, nos ayuda a responder de la mejor manera posible a las situaciones de estrés.

Pautas básicas para tener una dieta equilibrada

Y es que cuanto mejor nos encontremos, física y mentalmente, mejor preparados estaremos para afrontar el estrés de la vida cotidiana. El próximo sábado 11 de mayo llevaremos a cabo junto a Reviejo Nutrición un taller sobre nutrición donde aprenderemos cómo llevar una alimentación saludable y cómo dividir un plato de forma equilibrada. Además, aprenderemos los pasos a seguir para planificarnos un menú semanal para toda la familia de manera eficaz y, sobre todo, saludable. Aunque hoy, en nuestro blog, queremos daros un pequeño adelanto y os damos algunos consejos para llevar una alimentación equilibrada, que el próximo sábado ampliaremos con la ayuda de la nutricionista Laura Reviejo.

  • No le hagas ascos a ningún alimento. Come de todo y hazlo de forma equilibrada, haciendo hincapié en alimentos frescos y de temporada. Además, está demostrado que la falta de vitaminas, minerales y aminoácidos puede producir un aumento de la ansiedad.
  • Sé regular en los horarios de las comidas. No te saltes ninguna e intenta siempre hacerlo a la misma hora. De esta forma, tu cuerpo se acostumbrará a unas rutinas alimentarias beneficiosas para tu organismo. 
  • ¡Únete al slow food! Se trata de un reciente movimiento que busca disfrutar de momento de la comida sin más preocupaciones. Escoge un lugar tranquilo donde poder comer y durante el rato que lo estés haciendo olvídate de todo lo que te rodea, fuera móvil, televisión o cualquier distracción. Concéntrate en el momento y disfruta de la comida.

Esto es solo un pequeño adelanto de todo lo que podréis aprender el próximo sábado 11 de mayo en nuestro taller de nutrición. Las plazas son limitadas, así que es obligatorio reservar con antelación. ¡No te quedes sin la tuya!