Para muchas mujeres, el suelo pélvico es un gran desconocido. Sin embargo, es fundamental para nuestra calidad de vida ya que si está debilitado puede afectar negativamente a nuestro bienestar tanto físico como psíquico. Es importante que nuestro suelo pélvico se mantenga fuerte para que así continúe con su normal funcionamiento. Muchas mujeres (sin importar la edad) toman conciencia de esto cuando empiezan a aparecer los primeros síntomas que indican una disfunción del mismo, como la incontinencia urinaria. Por eso, hoy en nuestro blog os contamos con detalle, qué es el suelo pélvico, qué funciones tiene, cómo podemos fortalecerlo para evitar cualquier problema. Y sobre todo, a qué profesionales debes acudir para cuidar de tu suelo pélvico en Zaragoza.
El suelo pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos que cierran la cavidad abdominal en su parte inferior a modo de “puente colgante”. Este puente tiene dos funciones principalmente: contener los órganos pélvicos en su sitio y que estos funcionen correctamente y además, da estabilidad a nuestra columna y a nuestra pelvis. Por eso, es muy importante tonificarlo y fortalecerlo para nuestro bienestar físico y psíquico.
Embarazo, parto y menopausia
Las mujeres son las principales afectadas por esto, y por eso es fundamental prevenir cualquier problema. En la vida de una mujer hay dos momentos que resultan muy dañinos para el suelo pélvico: el embarazo y parto, y la menopausia.
Durante el embarazo, la musculatura del suelo pélvico debe soportar el aumento de peso que conlleva el bebé y los cambios hormonales que disminuyen su capacidad de contención. Por eso, casi la mitad de mujeres tienen pérdidas de orina durante el embarazo. Después, con la llegada del parto, la musculatura se estira tanto que, irremediablemente se ve negativamente afectada. Además, si el parto se complica y es necesaria alguna intervención quirúrgica, la lesión será mayor.
Pero no solo durante el embarazo y el parto el suelo pélvico se ve afectado; también influirá la llegada de la menopausia. Los cambios físicos y hormonales que una mujer experimenta en esa etapa afectan al suelo pélvico, sobre todo si la musculatura ya ha llegado con debilitada o con alguna lesión. Por eso, durante la menopausia es habitual que aparezcan problemas como la incontinencia o el descolgamiento de algún órgano. Además, hay otros factores que pueden dañar el suelo pélvico, como el estreñimiento, la obesidad o la práctica de algunos deportes.
¿Cómo puedo fortalecer el suelo pélvico?
Mantener un suelo pélvico fuerte es fundamental para prevenir molestias y mejorar el bienestar físico en cualquier etapa de la vida. Para ello, es recomendable incorporar ejercicios específicos de tonificación y trabajo corporal que ayuden a fortalecer la musculatura profunda del abdomen y la pelvis.
Disciplinas como el pilates, los ejercicios hipopresivos o el trabajo consciente de movilidad y postura son grandes aliados para mejorar la estabilidad corporal, prevenir pérdidas de orina y favorecer una mejor calidad de vida. Además, este tipo de entrenamiento ayuda a mejorar la postura, fortalecer el core y aumentar la conciencia corporal.
Practicar pilates o hipopresivos de forma regular puede ser muy beneficioso para fortalecer la musculatura profunda y mejorar el control corporal. El trabajo combinado de respiración, alineación postural y tonificación convierten estas disciplinas en excelentes opciones para cuidar el suelo pélvico de manera global.
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